Inscribirse Mi cuenta

Quitar sesión

¡Nadie puede resistirse a un buen salmorejo cordobés!

Noticias14/06/2017

Nos encantan los platos típicos, por eso hoy queremos compartir contigo la receta auténtica del salmorejo cordobés. ¡Toma nota! 

Nadie conoce su origen, pero todos coinciden: el salmorejo está buenísimo. Algunos estudiosos de la gastronomía declaran que este plato se remonta a un guiso de caza llamado salmis, que algunos fechan en el Barroco, sin embargo parece el auténtico salmorejo desciende del gazpacho y comenzó a extenderse por todo el país alrededor del siglo XIX.

Sea como sea, este plato ha pasado a ser uno de los clásicos de la cocina andaluza, más concretamente de Córdoba y en la ciudad andaluza hasta se puede encontrar en una de sus calles, un azulejo inmenso que le da la receta a todos los que pasan por allí.
Llega el verano, y nos apetecen platos fresquitos pero no queremos renunciar a la cuchara, por eso el salmorejo es la opción ideal para disfrutar de un plato lleno de sabor y súper sano. Te damos la receta…. ¡Apunta!

Ingredientes

 1 kilo de tomates rojos muy maduros.
200 g de pan blanco (si tiene un par de días mejor)
1 diente de ajo
150 ml de aceite de oliva virgen extra
Sal

Preparación

1. Limpiamos los tomates, los cortamos en cuadraditos y los ponemos en un bol.
2. Los pasamos por la batidora y después los colamos para evitar los grumos, las semillas y las pielecitas.
3. Cortamos en pan en trocitos pequeños, los echamos al bol y lo trituramos bien mezclándolo con el tomate. Tenemos que tener en cuenta, que esto será más fácil si el pan está blandito, podemos humedecerlo ligeramente con un poquito de agua o aceite.
4. Pelamos el ajo, lo picamos bien y lo mezclamos en nuestro bol. Añadimos el aceite y la sal al gusto y seguimos batiendo hasta que los ingredientes queden bien incorporados.
5. Una vez listo, meteremos el salmorejo en la nevera durante un par de horas, para que esté bien fresquito.
6. Para darle el toque final, vamos a cocer un par de huevo y los picamos a trocitos. El jamoncito no puede faltar, por eso cogeremos unas cuantas lonchas o taquitos para ponerlos por encima junto al huevo.

¡Ahora solo nos queda disfrutar de este platazo! ¡Qué rico!

Por Irene Chaparro

Otras noticias

Top