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En Semana Santa: ¡Torrijas!

Noticias11/04/2017

¿Se te ocurre una receta mejor para estas fiestas? Te contamos cómo prepararlas, ¡apunta!

Las torrijas, curiosamente, nacieron en el siglo XV muy alejadas de la festividad de la Semana Santa. ¿Quieres saber cuál es su origen? Las torrijas, aunque actualmente son un auténtico manjar que solo preparamos en fechas señaladas, están hechas a base de pan, huevo, leche y azúcar, por lo que se asocian a tiempos de estrecheces económicas. Es decir, cuando no había nada para comer, tocaban torrijas.

El momento en el que comenzaron a verse en las pastelerías por las fechas de Cuaresma y Semana Santa sigue siendo todo un misterio. Aunque, lo más probable, es que empezasen a crearse estos dulces porque tras las comidas quedaban restos de pan duro.

Si tú eres de los que también guarda los restos de las barras de pan, ¡no se te ocurra usarlos como arma arrojadiza! Es el momento de meterse en la cocina para después hincarle el diente a una suculenta torrija, ¿no?

Los ingredientes son:

-     Rebanadas de pan duro (de barra)

-     1 litro de leche

-     ½ taza de azúcar

-     1 ramita de canela

-     2-3 huevos

-     La cáscara de un limón y una naranja

-     Aceite para freír

Los pasos son sencillísimos, seguro que te los puedes imaginar con tan solo leer los ingredientes… Comenzamos poniendo en un cazo la leche, las cáscaras de los cítricos, una ramita de canela y media taza de azúcar. Lo dejamos hervir durante unos 10 minutos y retiramos del fuego.

Ahora, esas rebanadas de pan duro que bien podrían haber servido para darle de comer a las palomas, las sumerges en la leche que habrá cogido el sabor del resto de ingredientes. Deja que empapen bien, unos 15 segundos por torrija.

Después, mientras calentamos el aceite para freírlas, batimos dos o tres huevos. Pasamos las rebanadas, ya empapadas en leche, por el huevo batido y ¡directas a la sartén!

No dejes que se queden muy tostadas, pero intenta que cojan ese color dorado tan apetecible. Sácalas, ponlas sobre papel absorbente y después, espolvorea canela y azúcar a tu gusto. Las metemos en la nevera y media hora antes de presentarlas en la mesa, dejamos que se atemperen. ¡Se te va a caer la baba! Además, como idea para estos días más calurosos, ¿qué te parece acompañarlas con helado de vainilla o after eight? Un toque más fresquito y que combina a la perfección con esta receta, ¡haznos caso!

Por África Barragán

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